De Amor Ya No Se Muere

Gianni Bella, cantautor de origen italiano y miembro de una familia de ilustres cantantes, músicos e interpretes, perpetró este tema musical del que pudimos gozar en la noche de fin de año de 1976. No se pierdan la realización especialmente diseñada por Valerio Lazarov, que aunque discreta para lo que nos tenía acostumbrados, no deja de tener alguno de los más representativos “tics” del horterismo televisivo del cual el realizador hizo gala.

Quizá hubo algún tiempo en el que los poetas se morían de amor; lo ignoro, siempre me dio cierta grima la poesía, pero soy capaz de entender que alguien que pasa la mayor parte del tiempo escribiendo en verso y elaborando sesudas rimas se pueda morir de cualquier cosa.

De todos modos, este subproducto setentero -lejos de ser un temazo- cayó de lleno en mi preadolescencia mezclándose con la subida descontrolada de hormonas, las espinillas inútilmente combatidas con Clearasil, y un cambio de voz que alternaba en una misma frase corta: ataques de afonía y algún que otro gallo. Obviamente era mejor hablar susurrando, y para ello, y para las jovencitas con las que compartía aula de clase y con las que empezaba a frecuentar lugares oscuros en discobares, “De amor ya no se muere” fue uno de los propicios para embelesarse con el sabor de los primeros besos.